Diccionario bio-bibliográfico del teatro en cuba

Newsoncuba.com | Armando Nuviola Miami.

Dentro de la historiografía teatral cubana, hasta donde hemos podido revisar, no existe ningún diccionario de autores y obras del teatro en Cuba del siglo XIX, que registre, puntualmente, los autores que publicaron y pusieron en escena obras de teatro en Cuba o en el extranjero, entre los años de 1800 al 1900. En este sentido, este Diccionario bio-bibliográfico del teatro en Cuba (siglo XIX), comenzó a germinar hace unos cuantos años, tras la defensa de la Tesis Doctoral: El Teatro en Santiago de Cuba (1850-1898). Principales vertientes y líneas temáticas (2005), de Virginia Bárbara Suárez Piña, (coautora). De inmediato, se empezó a ampliar una lista de autores, vino la redacción de fichas, que constituyeron, al cabo de dos años, artículos y un amplio catálogo. En la conformación de este libro, se ha hecho una relación de obras, autores dramáticos, mayoritariamente cubanos y españoles; conjuntamente con otros dramaturgos de diferentes regiones de Latinoamérica y Europa. Hemos reorganizado síntesis biográficas y bibliografia activa de los escritores, sobre la base de documentos literarios publicados y / o inéditos, hallados en los archivos y bibliotecas de Cuba, Italia y las Islas Baleares, entre otras fuentes; además de otros muchos datos extraídos de diversas Bibliotecas y catálogos revisados. Se relacionan figuras mayores, de gran trascendencia que cultivaron un teatro de calidad estética, y se rescata, un importante número de autores y obras, bien desconocidas o que no habían sido objetos de profundas evaluaciones. Ilumina zonas oscuras, espacios de silencio sobre la labor de «figuras menores» que, no obstante, contribuyeron al brillo del teatro, y aportaron producciones que, a la larga, sedimentan y fomentan un clima de creación dentro del panorama escénico de esta centuria. Todo ello, sobre la base de una cultura de la preservación, que busca fortalecer el conocimiento de una tradición que expresa los valores esenciales de nuestra identidad, y, al mismo tiempo, mantener la memoria del pasado, transformado en referencia de la sociedad actual.

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