Donald Trump y la Muñeca Diabolica.

Sergio Berrocal Jr. | Newsoncuba

Octubre de 1971. Una noche en el cine en Archidona, Málaga, acabó convirtiéndose en un escándalo público de la época. Los asistentes disfrutaban de un espectáculo flamenco cuando algunos de ellos se levantaron sobresaltados. Cuentan que era de noche y una pareja de novios disfrutaba viendo en el cine del pueblo una película musical de la época. De pronto, la muchacha, exaltada por la emoción del musical inició una maniobra de aproximación a la bragueta de su acompañante. Este, risueño, facilitó la laboriosa tarea mientras se espachurraba complacido en el asiento. Lo cierto es que el chaparrón seminal salpicó a los espectadores de la fila trasera e incluso a los de la posterior. Se armó un gran alboroto, alguien enciende la luz, la novia enrojeció al verse sorprendida; una señora de la alta sociedad estalla en gritos al descubrir gotas de semen en su cabello. Cincuenta años más tarde y tras el caos del efecto dos mil que hizo templar el planeta, el mundo fue testigo de una nueva forma de hacer comunicación. Había nacido Facebook. Internet empezaba a tomar fuerza en la población de a pie y la interrelación con otros usuarios del ciberespacio ya era una realidad. Era la época gloriosa del Messenger de MSN, nacido en 1999 en el seno de Microsoft. También era el momento de descubrir nuevos chats y foros de la red. En este contexto nació Facebook, una idea gestada por Mark Elliot Zuckerberg. La red social alcanzó en muy poco tiempo una popularidad nunca vista hasta el momento en el mundo de Internet.Al principio, Facebook se utilizaba de forma interna entre los alumnos de la Universidad de Harvard pero con el tiempo se abrió a todo aquel que tuviera una cuenta de correo electrónico. Así nació la leyenda de Facebook y así se inició una nueva era.Una era en la cual la supremacía de las redes sociales se había convertido en el segundo poder en torno a las masas. Ya la populación no compraba periódicos, todo su mundo se gestaba en internet y en las llamadas redes sociales conjuntamente con un nuevo oficio el de “Influencer”.

Tras la llegada de las redes sociales han aparecido nuevas formas de comunicación por encima de la profesión de periodista o de editor. Ahora cualquiera que tenga una cámara de video y un padrino que suelte dinero a troche y moche se hace influencer. Es decir que quien tenga un séquito de seguidores en plataforma tales como YouTube tiene carta blanca para opinar libremente y manipular una o varias informaciones a su antojo que algunos exiliados cubanos usan para sus propios delirios de grandeza. A raíz del embargo comercial impuesto a Cuba durante la época del régimen dictatorial de Fulgencio Batista allá por mil novecientos cincuenta y ocho se empezó a gestar e idear entre aquellos que no estaban de acuerdo con lo que se estaba viviendo en la isla diferentes formas de subterfugios para dejar todo atrás y buscar una “ansiada libertad” de la cual se decía estar prohibida.

En 1980, Fidel Castro levantó las restricciones a la emigración y alentó a los cubanos descontentos a abandonar la isla. Fue entonces cuando el puerto de Mariel se abrió unilateralmente dejando pasar una oleada masiva de cubanos exasperados entre los cuales había oficiales de inteligencias y delincuentes que partieron en dirección a Estados Unidos sin volver la vista atrás.

Aquella huida masiva sobrevenida en 1980 quedo conocida por los exiliados cubanos como “El éxodo del Mariel. Sin embargo dicho movimiento fue tomado de ejemplo por muchos “dichos perseguidos” para hacerse con una balsa cualquiera y tratar de cruzar a Florida pues hasta hace pocos años atrás Estados Unidos tuvo una ley que decía que cualquier persona que salió sin autorización de Cuba y entraba en los Estados Unidos estaría autorizada a obtener la tarjeta de residencia permanente un año después. Dicha ley que ya fue abolida por la administración Obama se conocía como la ley de los Pies secos, pies mojados.No obstante, el cese de dicha ley migratoria cerro las puertas a cualquier que intentase salir de Cuba y llegar a las costas de Florida de esa forma se neutralizo cualquier forma de emigración dicha ilegal.

Durante ese periodo o tal vez después no se sabe bien llegó a Estados Unidos procedente de Camagüey un supuesto “actor” y “eminencia” del cine llamado “Alexander Otaola” reconvertido en influencer en YouTube.Salido de los bajos fondos habaneros, llegó a Miami. Allí lo expulsaron de las televisiones y de los periódicos donde trabajó esporádicamente según se dijo, debido a deudas; hasta que se convirtió en influencer.

Hasta el 2016, Otaola era un furibundo seguidor de Hillary Clinton, tanto es así que publicó una carta abierta dirigida al senador Marco Rubio, quien había sido candidato a la presidencia de Estados Unidos, llamándolo de todo menos bonito. En la carta atacaba a Donald Trump. Sin embargo, el contenido había sido editado posteriormente debido a sus cambios de humor, no vaya a ser que un día tenga que llamar a su puerta. Y fue precisamente entre los chaparrones seminales que aquella víbora mal oliente llego ¿no se sabe cómo? a manos de un hijo de inmigrantes escoceses llamado Donald Trump. Durante aquel encuentro celebrado en el Hotel Trump National Doral de Miami aquella loca se entretuvo jugando a los periodistas con aquel mismo roñoso personaje, el cual había atacado años atrás mientras este militaba por Hillary Clinton. Sin embargo, el clímax de aquel encuentro sucedió cuando aquel personajito medito a periodista de las redes ofreció entregar al actual presidente una “lista roja” confeccionada por este en la que se incluiría a artistas cubanos con visa permanente en el país entre los cuales figurarían cantantes, deportistas y actores para revocarle dichos permisos.

A lo cual Donald Trump respondió:

“A esa gente que usted no quiere tener aquí, si usted me da la lista me hare cargo de ello, désela a Mario (Díaz-Balart), él tiene acceso directo a mí. Sepa que nosotros no solo hablamos las cosas, las hacemos”, agregó el candidato republicano a las próximas elecciones presidenciales. Lejos del mundo digital y de las salas de cine este morboso encuentro ya globalizado en cuestión de minutos parece sacado que una antigua película de terror tal como la del “Muñeco diabólico” en la cual un muñeco de aspecto inocente habitado por el alma de un asesino en serie comete atroces asesinatos a distro y siniestró sin importar quien se lleve por delante.Visto de lejos parece una mala broma sin embargo aquel muñeco diabólico pacto con el mismo diablo tal cual hacían antaño los capataces con aquellos negros esclavos refugiado en los palenques de sus amos. Pero en Miami, en ningún momento llovió semen en una sala de cine.

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