MÚSICOS CUBANOS Y LA PANDEMIA

 

Jose Dos Santos | Maqueta Sergio Berrocal Jr.

 

Como ventana abierta al mundo jazzístico, desde este espacio deseo contribuir con su información a los esfuerzos globales destinados a visibilizar el quehacer de valiosas figuras públicas, en este caso en el campo del jazz, en especial de los cubanos.Por ello he tratado de actualizar la situación de todos los posibles de mis contactos para que se conozca como enfrentan la inusitada pandemia de la enfermedad denominada COVID-19. Aquí tienen algunos de los reportados: Horacio «El Negro» Hernández: Por primera vez en tanto tiempo que no lo logra precisar, permanecerá al menos tres semanas en su residencia habanera, donde lo atrapó el auge del nuevo coronavirus y la cancelación de tres presentaciones programadas para otros lares. Si en mayo la situación mejora, en especial en Nueva York, le esperan Joe Lovano y John Patitucci para una semana de presentaciones. Mientras, no pierde el tiempo y ensaya al menos 6 horas diarias –en horario acordado con los vecinos– en tanto se abstiene de contactos con su entorno.

Comento con él que un compatriota con el que ha tocado, el pianista Nachito Herrera, está ingresado en la localidad norteamericana en la que vive y él, al tanto del problema, es el que me da la noticia de que nuestro compatriota, que estuvo por acá en 2012, evolucionando favorablemente. Miguelito Núñez, el pianista de Pablo Milanés y de una excelente obra jazzística propia, regresó de España el mismo día en que comenzó la cuarentena hospitalaria preventiva y hasta el momento no he conocido de que haya tenido síntomas. Ese es el caso también de la baterista Yissi García, quien en días pasados regresó de presentaciones en el extranjero. Caso diferente el del bajista y compositor Felipe Cabrera, quien está a resguardo en su casa capitalina hasta cumplir la cuarentena y luego intentar reunirse con su familia en Francia –esposa e hijos—lamentándose, adicionalmente, de que esta pandemia lo haya sorprendido sin tener contrabajo para ensayar.

Otros de mis contactos no reportan afecciones y mantienen la disciplina forzosa del distanciamiento social, como son el pianista y líder Horacio Durán, en Canadá; el percusionista Abraham Masfarroll en Francia y Dafnis Prieto, en Estados Unidos. Este último me detalla: «Por aquí nosotros bien, ya empecé a dar la clases en la universidad por internet, y todo parece que seguiremos así hasta el fin del curso escolar. Por lo demás, tratando de cuidarnos y de mantener la energía en alto».

Un gran amigo y conocedor como Joaquín Borges-Triana me escribe: Justo la semana pasada retorné de Tulane University, en New Orleans, y como supondrás, estoy haciendo la cuarentena que me toca. Llegué a La Habana en el momento en que esto había que hacerlo en casa, por lo que no me han recluido en ningún sitio. Por suerte, mi salud está sin problema y no he dado la menor manifestación de coronavirus». Un buen ejemplo es el del maestro Rey Montesinos, quien amablemente me respondió a mi mensaje indagatorio: “La paso sin parar, escribiendo musica, haciendo programas de radio y a veces de TV, evitando salir de la casa, con mi nasobuco, o como se llame, para poder ir a comprar el pan, botar la basura,.. y hasta atendiendo extranjeros por e-mail que quieren venir al Festival de Boleros y que ellos no entienden que se suspenda… estamos bien con relación al virus».

Espero poder seguir resumiendo las buenas experiencias de aquellos que con su música aportan satisfacciones a la cultura cubana.